En la palma de su mano

Diciembre 23, 2008 at 6:05 pm (Uncategorized) (, , , )

May the road rise up to meet you.
May the wind always be at your back.
May the sun shine warm upon your face,
and rains fall soft upon your fields.
And until we meet again,
May God hold you in the palm of His hand.

{no es otra cosa Dios que esa experiencia de estar en la palma de su mano, con la misma confianza de un bebé en brazos de su mamá. Sólo me interesa la religion para recordar –al menos cada tanto- que la vida es algo bueno (pero es mejor si es vida en abundancia), que hay pecados pero no culpas y nada puede estar mal, mientras los lirios sigan confirmando, un día tras otro, que existe un lugar –siempre incierto- donde apoyar la cabeza}

Permalink Dejar un comentario

Antes del avión

Diciembre 18, 2008 at 7:36 pm (Uncategorized) (, , , )

Ahora, con los pies acá y la cabeza en ningún lado, no puedo decir nada. No tengo derecho a lamentarme, tampoco me atrevo a celebrar. Ahora, con los pies acá y el pasaje en un sobre en mi cuarto, de pronto dudo. El horizonte se me viene encima, casi parece que va a caer sobre mí y aplastarme; hay que reemplazarlo por otro horizonte. No existen los cambios radicales, las revoluciones fracasan, ya sé. ¿Un viaje es un cambio radical? ¿O es un paréntesis nomás? ¿Ahora es cuando me despierto? ¿Todavía no? ¿Qué…nunca?
La erosión de una personalidad es lenta pero persistente, uno tolera y tolera, se humilla y se humilla, se calla y se calla, aguanta y aguanta… Después empieza a devolver todo ese veneno, y cuando vuelve a recibirlo, el círculo se ha cerrado perfectamente y el niño interior, antes agonizante, se ha convertido ya en un viejo quejoso, encorvado y horrible.
No sé si un viaje es un cambio o un paréntesis, pero al menos tiene que ser oxígeno. Si lo pienso un segundo, allá nadie conoce mis máscaras.

Permalink 2 comentarios