Nervios urbanos

Junio 16, 2009 at 11:36 am (Renglones) (, , , )

No hago pie

No hay camino fácil

Hoy sé que un tren podría atropellarme y los pasajeros seguirían leyendo el diario

Cállenlos a todos

No puedo escuchar ni una palabra más

No me interesa lo que decís

No te das cuenta de que no me interesa?

Ese sonido enfermo que es el lenguaje

Tu vómito narcisista

Cómo molesta

Te arrancaría la lengua con las uñas

Callate, callate ya

Dame paz, sol

Lluvia, lavame los ojos

Cámbienme el nombre, la cara, la manera de caminar

Quiero ser un robot o un muerto

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Viernes a la noche

Junio 13, 2009 at 3:11 pm (Renglones) (, , , )

Lo que llamabas felicidad
era una coreografía de costumbres memorizadas.
No era ese su nombre,
sólo después la bautizaste “felicidad”.

Inútil el despecho, la bronca, las preguntas…

Lo que llamabas amor
era sexo disfrazado con caricias,
era el hábito de una conversación cómoda,
dos pares de ojos que ya sabían mirarse.

Lo que llamabas angustia
era el preludio de una muerte por asfixia,
un cielo de piedras negras aplastándote el cráneo.
Era un juego distraído, una pretensión adolescente.

Lo que llamabas fe
era un intento de callar el silencio,
de aplaudir la nada que sos.
Era una excusa para tu terror,
el amparo de una cobardía borracha.

En el mismo salto
con el que abraces la oscuridad
podés encontrar la luz que sólo ven los otros.
Ciego ante tu espejo sucio,
dibujate una sonrisa con el filo de la ventana.
Balbuceá una carcajada de loco o de imbécil,
atá tus manos a la gárgola de tu cuello,
corré descalzo sobre los clavos del prójimo
y escupí en la otra mejilla.

Lo que llamabas futuro
era un cuento mal contado,
era la promesa de tu verdugo,
era un delirio de tu ego impotente.

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A partir de Alejandra

Junio 1, 2009 at 3:06 pm (Renglones) (, , , )

Siniestro delirio amar a una sombra

Escribieron

Siniestra tortura encadenar los párpados a una aparición fraudulenta

Siniestro flagelo esta carne quemada en tu desprecio

Siniestra risa la de tu narcisismo de hiena

Siniestro pánico de abrazar un cadáver

Siniestro amor adicto que se entrega a un extraño

Siniestro sometimiento a los caprichos de un loco

Siniestro puñal de hielo atravesado en la garganta

Siniestro suspiro de una enferma satisfacción pueril

Siniestra tragedia sin final ni principio

Siniestras palabras que no cubren esta ausencia.

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Temblor

Mayo 28, 2009 at 1:54 pm (Renglones) (, , )

No sabés
y el tiempo pasa
Dudás
y los segundos
y los meses
te pasan por al lado
saludan por la ventana

Hablás
con un monigote sordo
un viejo sueño que te empeñás en soñar
Hablás solo

Qué tan lejos se puede llegar
Qué tan hondo
Qué tan negro
Cuánto silencio cabe en un par de ojos

Descuidaste tus palabras, tus futuros
Fuiste idiota

Y tus tristes arterias
te asfixian
o te pueden dar de beber

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Hoy

Abril 2, 2009 at 2:52 pm (Renglones) (, , , )

Alarido desgajado de una intemperie crónica

Retumban tus palabras como ecos de un muerto

Encías cortadas con cuchillos sin filo

Dientes gastados de masticar arena

Abrazado a un árbol seco y vacío

Implorando a un dios borracho de dolor, arrepentido

No hay labios que besen tu cicatriz en otoño

Ni tormentas de rabia que arrastren el celo

Sólo un sexo de plástico, una mueca en pantalla

El rumor enloquecido de animales sin risa

Empapado en el barro disfrutás la tortura

de esperar al silencio, desnudo en el asfalto.

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No yo

Marzo 18, 2009 at 2:49 pm (Renglones) (, )

Ese cuerpo que no soy

Esa voz que no tengo

Esas palabras que no sé decir

Ese abrazo que no nace

Ese miedo a la piel

No soy yo, nadie soy yo

Qué poca poesía mis minutos,

mis horas, mis hábitos de cadáver

Qué imbécil insatisfacción la mía

Qué angustia de pecera, de montaña rusa sin prisa

Qué imbécil primera persona

Siempre mi yo mío

Chupándome la punta de los dedos del pie

Testigo forzoso del paso del tiempo,

tímida imitación de un ser vivo.

 

 

 

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Entretiempo

Febrero 11, 2009 at 12:35 pm (Renglones) (, , )

Entre yo y yo

hay tanto ruido

truenan los teclados

balbucean los expertos

la silla grita de calor

se asfixia

un horizonte de cartón

para dormir tranquilo

tu conciencia limpia,

tus palabras cordiales,

siempre sonrientes

no levantes la voz

no te levantes por favor

 

Tristes trastos acumulados

la espalda doblada de recuerdos

y de imposiciones

y de sus deseos

y de tu impotencia

 

¿Dónde vas a comprar

el próximo pasaporte

al cementerio?

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Injusticias

Enero 21, 2009 at 12:21 pm (Renglones) (, , )

Las lágrimas de un chico con hambre
el pincel seco de un artista desilusionado
las alas quebradas de un gorrión
los suspiros de una viejita sola
una casa vacía por la muerte y el exilio
una cabeza agobiada apoyada en un puño cerrado
una primavera de nubes
una adolescente engañada por el espejo
tus labios lejos de los míos
este puto mundo que no para.

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Para ella, allá

Enero 19, 2009 at 12:26 pm (Renglones) (, , , , )

_
Je voudrais dire
ton nom
en secret.
Le dire légèrement
à tes oreilles
et que tu te tournes.
Te regarder près de tes yeux,
respirer l’air de ta respiration.
Et dans une bisse douce et désespérée
oublier la distance,
savoir que tu et moi,
nous ne sommes pas plus qu’un.

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Temores

Noviembre 12, 2008 at 10:01 pm (Renglones) (, , )

Temo mi propia mediocridad

mi palabrerío retenido

mi cabeza atiborrada de impotencias

mi cuerpo envejecido

mirar alrededor y querer ser todo lo que no soy

(es que no soy nadie)

 

Tan fácil decir: “Pero yo en realidad…”

y no demostrarlo.

A nadie necesito demostrar que estoy vivo.

Deciden ignorarlo

o creerlo sin pruebas.

 

Objeto de las circunstancias.

Pieza del sistema.

Animal sin deseo.

Muerto moroso.

 

Tanto miedo a todo

menos a tu beso.

¿Qué ves en mis ojos,

además de tu reflejo?

¿Por qué decís que soy único?

Te juro que no fue mi intención.

 

Dejame que te siga prometiendo que esto es provisorio. Algún día tendré 30 años y entonces me obligarás a confesar: cada vez que pensé que ya no sabía crecer, volví a aprenderlo en tu mirada irrefutable.

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