Hominis dignitate, según Pico

Julio 8, 2009 at 12:07 pm (Lecturas) (, , , , , , , , , )

No te he dado rostro, ni lugar alguno que sea propiamente tuyo, ni tampoco ningún don que te sea particular, ¡oh Adán!, con el fin de que tu rostro, tu lugar y tus dones seas tú quien los desee, los conquiste y de ese modo los poseas por ti mismo. La Naturaleza encierra a otras especies dentro de unas leyes por mí establecidas. Pero tú, a quien nada limita, por tu propio arbitrio, entre cuyas manos yo te entregado, te defines a ti mismo. Te coloqué en medio del mundo para que pudieras contemplar mejor lo que el mundo contiene. No te he hecho ni celeste, ni terrestre, ni mortal, ni inmortal, a fin de que tú mismo, libremente, a la manera de un buen pintor o de un hábil escultor, remates tu propia forma.

Pico de la Mirandola
Oratio de hominis dignitate

Citado por Marguerite Yourcenar en Opus nigrum.

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24 de marzo

Marzo 26, 2009 at 10:59 am (Lecturas) (, , , , , , , , )

“(…) Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada…”

Rodolfo Walsh: “Carta abierta a la Junta Militar”, 24 de marzo de 1977.

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25 años de Cortázar (+ San Valentín)

Febrero 12, 2009 at 3:29 pm (Lecturas)

UNA CARTA DE AMOR

 

Todo lo que de vos quisiera

es tan poco en el fondo

porque en el fondo es todo,

 

como un perro que pasa, una colina,

esas cosas de nada, cotidianas,

espiga y cabellera y dos terrones,

el olor de tu cuerpo,

lo que decís de cualquier cosa,

conmigo o contra mía,

 

todo eso es tan poco,

yo lo quiero de vos porque te quiero.

 

Que mires más allá de mí,

que me ames con violenta prescindencia

del mañana, que el grito

de tu entrega se estrelle

en la cara de un jefe de oficina,

 

y que el placer que juntos inventamos

sea otro signo de la libertad.

 

Julio Cortázar

 

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Epístola a los transeúntes

Febrero 3, 2009 at 1:04 pm (Lecturas) (, , )

Reanudo mi día de conejo
mi noche de elefante en descanso.

Y, entre mí, digo:
ésta es mi inmensidad en bruto, a cántaros
éste es mi grato peso,
que me buscará abajo para pájaro
éste es mi brazo
que por su cuenta rehusó ser ala,
éstas son mis sagradas escrituras,
éstos mis alarmados compañones.

Lúgubre isla me alumbrará continental,
mientras el capitolio se apoye en mi íntimo derrumbe
y la asamblea en lanzas clausure mi desfile.

Pero cuando yo muera
de vida y no de tiempo,
cuando lleguen a dos mis dos maletas,
éste ha de ser mi estómago en que cupo mi lámpara en pedazos,
ésta aquella cabeza que expió los tormentos del círculo en mis pasos,
éstos esos gusanos que el corazón contó por unidades,
éste ha de ser mi cuerpo solidario
por el que vela el alma individual; éste ha de ser
mi ombligo en que maté mis piojos natos,
ésta mi cosa cosa, mi cosa tremebunda.

En tanto, convulsiva, ásperamente
convalece mi freno,
sufriendo como sufro del lenguaje directo del león;
y, puesto que he existido entre dos potestades de ladrillo,
convalezco yo mismo, sonriendo de mis labios.

César Vallejo

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Después de Beckett, un poco de Martí

Diciembre 4, 2008 at 9:13 pm (Lecturas) (, , , , )

LUZ DE LUNA

 

Esplendía su rostro; por los hombros

Rubias guedejas le colgaban; era

Una caricia su sonrisa: era

Ciego de nacimiento: parecía

Que veía: tras los párpados callados

Como un lago tranquilo, el alma exenta

Del horror que en el mundo ven los ojos,

Sus apacibles aguas deslizaba:—

Tras los párpados blancos se veían

Aves de plata, estrellas voladoras,

En unas grutas pálidas los besos

Risueños disputándose la entrada,

Y en el dorso de cisnes navegando

Del cielo fiel los pensamientos puros.

 

Como una rama en flor, al sosegado

Río silvestre que hacia el mar camina,

Una afable mujer se asomó al ciego:

Tembló, encendióse, se cubrió de rosas,

Y las pálidas manos del amante

Besó cien veces, y llenó con ellas:—

En la misma guirnalda entrelazados

Pasan los dos la generosa vida:

Tan grandes son las flores que a su sombra

Suelen dormir la prolongada siesta.

 

Cual quien enfrena a un potro que husmeando

Campo y batalla, en el portal sujeto

Mira, como quien muerde, al amo duro,—

Así, rebelde a veces, tras sus ojos

El pobre ciego el alma sujetaba:—

—Oh, si vieras!—los necios le decían

Que no han visto en sus almas–oh!, si vieras

Cuando sobre los trigos requemados,

Su ejército de rayos el sol lanza:

Cómo chispean, cómo relucen, cómo,

Asta al aire, el hinchado campamento

Los cascos mueve y el plumón lustrosos!

Si vieras cómo el mar, roto y negruzco

Vuelca al barco infeliz, y encumbra al fuerte;

Si vieses, infeliz, cómo la Tierra

Cuando la Luna llena la ilumina,

Desposada parece que en los aires

Buscando va, con planta perezosa,

La casa florecida de su amado!

—Ha de ser, ha de ser como quien toca

La cabeza de un niño!—

                                    —Calla, ciego:

Es como asir en una flor la vida!

 

De súbito vio el ciego: esta que esplende,

Dijéronle, es la luna: mira, mira

Qué mar de luz: Abismos, ruinas, cuevas,

Todo por ella casto y blando luce

Como de noche el pecho de las tórtolas!

—Nada más?—dijo el ciego, y retornando

A su amada celosa los ya abiertos

Ojos, besole las manos trémulas

Humildemente, y dijole:

                                      No es nueva,

Para el que sabe amar, la luz de luna.

 

José Martí

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Pobre Racine

Octubre 29, 2008 at 3:39 pm (Lecturas) (, , , , )

Mon Dieu, quelle guerre cruelle!
Je trouve deux hommes en moi:
L’un veut que plein d’amour pour toi
Mon coeur te soi toujours fidèle
L’autre à tes volontés rebelle
Me révolte contre ta loi.

Hélas! En guerre avec moi-même.
Où pourrai-je trouver la paix?
Je veux, et n’accomplis jamais.
Je veux, mais ô misère extrême!
Je ne fais pas le bien que j’aime,
Et je fais le mal que je hais.

Jean Racine

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Para Olga también son perras

Septiembre 30, 2008 at 1:10 pm (Lecturas) (, , , )

En el final era el verbo

 

Como si fueran sombras de sombras que se alejan las palabras,

humaredas errantes exhaladas por la boca del viento,

así se me dispersan, se me pierden de vista contra las puertas del silencio.

Son menos que las últimas borras de un color, que un suspiro en la hierba;

fantasmas que ni siquiera se asemejan al reflejo que fueron.

Entonces ¿no habrá nada que se mantenga en su lugar,

nada que se confunda con su nombre desde la piel hasta los huesos?

Y yo que me cobijaba en las palabras como en los pliegues de la revelación

o que fundaba mundos de visiones sin fondo

para sustituir los jardines del edén sobre las piedras del vocablo.

¿Y no he intentado acaso pronunciar hacia atrás todos los alfabetos de la muerte?

¿No era ese tu triunfo en las tinieblas, poesía?

Cada palabra a imagen de otra luz, a semejanza de otro abismo,

cada una con su cortejo de constelaciones, con su nido de víboras,

pero dispuesta a tejer y a destejer desde su propio costado el universo

y a prescindir de mí hasta el último nudo.

Extensiones sin límites plegadas bajo el signo de un ala,

urdimbres como andrajos para dejar pasar el soplo alucinante de los dioses,

reversos donde el misterio se desnuda,

donde arroja uno a uno los sucesivos velos, los sucesivos nombres,

sin alcanzar jamás el corazón cerrado de la rosa.

Yo velaba incrustada en el ardiente hielo, en la hoguera escarchada,

traduciendo relámpagos, desenhebrando dinastías de voces,

bajo un código tan indescifrable como el de las estrellas o el de las hormigas.

Miraba las palabras al trasluz.

Veía desfilar sus oscuras progenies hasta el final del verbo.

Quería descubrir a Dios por transparencia.

 

Olga Orozco

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Siempre se vuelve a Woyzeck

Septiembre 20, 2008 at 9:53 pm (Lecturas) (, , )

 

 

(CALLE)

María delante de la puerta con unas niñas. Una vieja. Woyzeck.

 

NIÑAS.– En Candelarias brilla el Sol,

y las mieses prosperan.

salieron en parejas,

delante los flautistas,

después los violinistas,

con medias rojas iban…

 

PRIMERA NIÑA.– ¡Eso no es lindo!

 

SEGUNDA NIÑA.– ¡Siempre quieres otra cosa!

 

PRIMERA NIÑA.– María, ¡cántanos algo!

 

MARÍA.– No puedo.

 

PRIMERA NIÑA.– ¿Por qué?

 

MARÍA.– Por eso.

 

SEGUNDA NIÑA.– ¿Pero por qué por eso?

 

TERCERA NIÑA.– Abuelita, ¡cuéntanos un cuento!

 

ABUELA.– ¡Vengan, pilluelas! “Había una vez un niño pobre y no tenía padre y no tenía madre, y todo estaba muerto y no había nadie en el mundo. Todo estaba muerto y entonces fue y buscó día y noche. Y porque no había nadie en la Tierra, quiso ir al Cielo. Y la Luna lo miraba con tanto cariño. Y cuando finalmente llegó a la Luna, ésta no era mas que un pedazo de madera podrida. Y entonces fue al Sol. Y cuando llegó al Sol, éste no era más que un girasol marchito. Y cuando llegó a las estrellas, no eran más que pequeños mosquitos dorados que estaban pegados allí, así como la urraca los pone sobre las acacias. Y cuando quiso volver a la Tierra, la Tierra era un jarrón volcado. Y el niño estaba muy solo, y se sentó y lloró, y todavía esta sentado allí y está muy muy solo.”

 

WOYZECK.– ¡María!

 

MARÍA (se estremece).– ¿Qué pasa?

 

WOYZECK.– Vámonos, María. Ya es tiempo.

 

MARÍA.– ¿Adónde?

 

WOYZECK.– ¿Acaso lo sé yo?

 

 

(Escena de Woyzeck, de Georg Büchner)

 

 

 

 

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Girondo XXX

Septiembre 19, 2008 at 3:29 pm (Lecturas) (, , , , , , )

Se miran, se presienten, se desean,

se acarician, se besan, se desnudan,

se respiran, se acuestan, se olfatean,

se penetran, se chupan, se demudan,

se adormecen, despiertan, se iluminan,

se codician, se palpan, se fascinan,

se mastican, se gustan, se babean,

se confunden, se acoplan, se disgregan,

se aletargan, fallecen, se reintegran,

se distienden, se enarcan, se menean,

se retuercen, se estiran, se caldean,

se estrangulan, se aprietan, se estremecen,

se tantean, se juntan, desfallecen,

se repelen, se enervan, se apetecen,

se acometen, se enlazan, se entrechocan,

se agazapan, se apresan, se dislocan,

se perforan, se incrustan, se acribillan,

se remachan, se injertan, se atornillan,

se desmayan, reviven, resplandecen,

se contemplan, se inflaman, se enloquecen,

se derriten, se sueldan, se calcinan,

se desgarran, se muerden, se asesinan,

resucitan, se buscan, se refriegan,

se rehúyen, se evaden y se entregan.

 

Oliverio Girondo

Espantapájaros, 12

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Mirtha Legrand x Sor Juana

Septiembre 17, 2008 at 2:31 pm (Lecturas) (, , )

Este que ves, engaño colorido,

que, del arte ostentando los primores,

con falsos silogismos de colores

es cauteloso engaño del sentido;

 

  éste, en quien la lisonja ha pretendido

excusar de los años los horrores,

y venciendo del tiempo los rigores

triunfar de la vejez y del olvido,

 

  es un vano artificio del cuidado,

es una flor al viento delicada,

es un resguardo inútil para el hado:

 

  es una necia diligencia errada, 

es un afán caduco y, bien mirado,

es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.

 

Sor Juana Inés de la Cruz, Soneto 145

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