Hoy
Alarido desgajado de una intemperie crónica
Retumban tus palabras como ecos de un muerto
Encías cortadas con cuchillos sin filo
Dientes gastados de masticar arena
Abrazado a un árbol seco y vacío
Implorando a un dios borracho de dolor, arrepentido
No hay labios que besen tu cicatriz en otoño
Ni tormentas de rabia que arrastren el celo
Sólo un sexo de plástico, una mueca en pantalla
El rumor enloquecido de animales sin risa
Empapado en el barro disfrutás la tortura
de esperar al silencio, desnudo en el asfalto.
el rufian melancolico dijo:
Abril 13, 2009 a 9:18 pm
Vendre a leerte apenas haga pie en este naufragio.
Paz