El viaje de los otros

Agosto 1, 2008 at 2:07 am (Párrafos) ()

Por un rato pensé que no es todo imposible, bah, me pareció. Estuve escuchando hablar de Egipto, de Israel, Barcelona, Atenas, Berlín… Me mencionaron dioses que conozco por libros, vi diarios impresos en letras que creí muertas. De repente todo parece tan al alcance de la mano, tan si vos querés podés, tan Cris Morena. Mirá si es cierto, mirá si de verdad es tan Cris Morena. Mirá si esta rutina estúpida, absurda hasta lo imbécil, repetitiva y tan tan tan tan tan tan fácil, se rompe un día. Mirá si una mañana me despierto y creo –por un segundo– en mí mismo, y empiezo a tomar mis decisiones, y con o sin plata me subo a un avión, invento un proyecto, invento mi vida, me invento a mí mismo.

Todo es tan fácil acá, donde todo es conocido, todo son sonrisas de confianza cuando en realidad yo sé, yo intuyo, ya me di cuenta. ¿Qué voy a decir que fue mi vida? La única, digo. Porque la otra no me interesa. ¿Leer muchas fotocopias, después nueve horas en una oficina, peleas con un jefe que siempre sabe menos y siempre es arbitrario?

¿Qué voy a decir que fue mi vida?

¿A quién le voy a echar la culpa?

¿Cuándo me despertaré?

Lo peor es que no hay nada que justifique mi parálisis, nada más que esta comodidad de muerte, este seducir y ser seducido por la mismísima Parca de Traje y Corbata.

Pero yo pensé que tenía un alma.

Escribe un comentario