Lamento boliviano

Agosto 28, 2008 at 10:13 pm (Imagen + Sonido) ()

Un video encontrado al azar en la web:

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Back to black

Agosto 28, 2008 at 10:02 pm (Párrafos) (, )

Cumplieron los muñequitos guatemaltecos, les rezaste a la noche como ídolos de madera e hilo, y te respondieron con una sonrisa y una palmadita. Consejos poco dietéticos hicieron el resto, ojalá te duren esas ganas de creer que las casualidades son elocuentes, que no son arbitrarios los colores, las luces, los sonidos, los números, las miradas, las calles.

I cheated myself… once and again.

¿Cuánto cuesta tomar una decisión?

No hay víctimas, no hay esclavos, no hay parásitos del destino.

Y que los pasillos canten sus lágrimas a través de las ventanas negras, que con la sangre del lavatorio se escurran las mediocridades. El barro me goteará de los labios, pero delicadamente voy a sacarme la mierda de la lengua con un escarbadientes.

Vos siempre mirando el tren que se va, siempre dispuesto a sentarte a extrañarlo. Vos siempre diciendo que sí, callando todo lo que no sea “debo”. Vos siempre aburrido, ex cadáver jubilado del limbo.

Vientos del oeste, fuerzas subterráneas, cielos siempre pacientes, reciban a este pecador dispuesto a redimirse.

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Después

Agosto 9, 2008 at 3:11 am (Párrafos) ()

Después, cuando nos separamos, estamos distintos que antes, distintos que durante. Antes y durante se parecen más que después, después es des-ganas, des-deseo, des-furia. Volvemos a esa separación que ocultamos por un par de segundos, detrás de un par de suspiros. Reconocemos, como Adán y Eva des-pués de la manzana, que estamos des-nudos.

Y di-simulamos nuestro hartazgo con caricias, y prolongamos la voracidad con las manos, los pies, los labios, el pelo. De nuevo sentimos el olor a plástico en los dedos, rechazamos la almohada extraña, tantas veces dormida por tantas cabezas anónimas y satisfechas.

A veces se forma un silencio cómplice, otras un silencio de ausencia. Esas veces nos cuesta mirarnos, mecánicamente nos ponemos las medias. Tengo ganas, entonces, de irme solo y rápido y no negociar ninguna palabra de cortesía, ningún abrazo cariñoso, no ceder la más mínima sonrisa. Trato de recordar,  sin embargo, ese universo que hay entre vos y yo, y casi siempre el recuerdo me convence. Aunque mi cuerpo hastiado olvide el mundo, yo sé que sin tus ojos no voy a poder dormir.

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La rebelión según Camus

Agosto 4, 2008 at 7:50 pm (Lecturas) (, , )

Quienes no han exigido, un día por lo menos, la virginidad absoluta de los seres y del mundo; quienes no han temblado de nostalgia e impotencia ante su imposibilidad; quienes, entonces, remitidos sin cesar a su nostalgia de absoluto, no se hayan destruido tratando de amar a media altura, esos no pueden comprender la realidad de la rebelión y su furor de destrucción.

Albert Camus: El hombre rebelde, Buenos Aires, Losada, 1989, p. 243.

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Exilio

Agosto 2, 2008 at 12:07 am (Lecturas) (, )

A Raúl Gustavo Aguirre

Esta manía de saberme ángel,
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.

¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?

Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.

 

 

  

Alejandra Pizarnik

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Hoy a la noche

Agosto 1, 2008 at 3:50 am (Renglones) (, )

No voy a llorar

Por esas exquisiteces que se pudren

Solemnemente apuñaladas

Día tras día

Por telarañas de pasos repetidos

 

Voy a dejar de ser yo

A perder mi sombra en la oscuridad de mi cuarto

En una ventana ser cada una de las estrellas

Crucificarme entre las rejas

Ser un gato que muere

Un hongo que nace

 

Voy a morderme los labios hasta tragar mi veneno

A saborear esta soledad como si fuera el último plato del día

A diseñar un traje con esta piel endurecida

Voy a pasearme por tus piernas como un conejo enloquecido

Y a esperar que la mañana se encargue del resto

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Rezo por mí

Agosto 1, 2008 at 3:40 am (Párrafos) ()

Hoy me encantaría reírme y hacerte reír a vos. Que nos salgan lágrimas de los ojos, verte hasta el último diente, olvidar todo lo que no hace falta recordar, quedarnos con lo que importe.

Que la vida perdone mi egoísmo, mi caminar sin ver nada, mi inconciencia adulta.

Que sea de nuevo primavera, que caminemos a la noche y que me des la mano, que el reloj no moleste.

Y tu terraza sea un cerro de Purmamarca; la fuente de plaza de mayo, un lago de Bariloche.

Que el Dios que me dictaba los sueños me tenga un poco más de paciencia, y no se canse nunca de dictarme.

Que no tenga miedo de ser cursi, que lo que siento sea inmaculado de ironías.

Que estas lágrimas sean savia, que no me canse nunca de rezarte.

Que mi vida sea sangre y tierra y agua, que no me perdones los hábitos.

Que en una ruta olvidemos todos los mandatos, las órdenes, lo que se supone que. Que seamos vos y yo hasta que nos duela, hasta que nos llegue la noche riendo juntos.

 

 

 

 

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El viaje de los otros

Agosto 1, 2008 at 2:07 am (Párrafos) ()

Por un rato pensé que no es todo imposible, bah, me pareció. Estuve escuchando hablar de Egipto, de Israel, Barcelona, Atenas, Berlín… Me mencionaron dioses que conozco por libros, vi diarios impresos en letras que creí muertas. De repente todo parece tan al alcance de la mano, tan si vos querés podés, tan Cris Morena. Mirá si es cierto, mirá si de verdad es tan Cris Morena. Mirá si esta rutina estúpida, absurda hasta lo imbécil, repetitiva y tan tan tan tan tan tan fácil, se rompe un día. Mirá si una mañana me despierto y creo –por un segundo– en mí mismo, y empiezo a tomar mis decisiones, y con o sin plata me subo a un avión, invento un proyecto, invento mi vida, me invento a mí mismo.

Todo es tan fácil acá, donde todo es conocido, todo son sonrisas de confianza cuando en realidad yo sé, yo intuyo, ya me di cuenta. ¿Qué voy a decir que fue mi vida? La única, digo. Porque la otra no me interesa. ¿Leer muchas fotocopias, después nueve horas en una oficina, peleas con un jefe que siempre sabe menos y siempre es arbitrario?

¿Qué voy a decir que fue mi vida?

¿A quién le voy a echar la culpa?

¿Cuándo me despertaré?

Lo peor es que no hay nada que justifique mi parálisis, nada más que esta comodidad de muerte, este seducir y ser seducido por la mismísima Parca de Traje y Corbata.

Pero yo pensé que tenía un alma.

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